Si estás buscando un anillo de compromiso para tu pareja, puede que ya hayas preguntado en casa o leído varios artículos y encontrado respuestas distintas. Es normal: en España conviven varias costumbres, y hasta dentro de una misma familia puede haber versiones diferentes.
Para entender de dónde viene la duda, vamos a empezar por el principio: una antigua historia que une el anillo con el corazón.
La tradición recogida por los romanos situaba el anillo en el dedo anular de la mano izquierda, porque se creía que ese dedo tenía una conexión directa con el corazón.
Aulo Gelio, escritor del siglo II, relataba una explicación atribuida a Egipto: al diseccionar cuerpos humanos, se habría descubierto un nervio finísimo que unía ese dedo con el corazón. Esa supuesta conexión explicaba por qué se elegía el anular izquierdo para llevar el anillo.
Con el tiempo, el nervio pasó a describirse como una vena. Es la leyenda que hoy conocemos como vena amoris, la «vena del amor».
El anillo de compromiso y la alianza acompañan dos momentos diferentes: el primero representa la promesa de casarse; la segunda, el matrimonio.
Y la alianza trae consigo sus propias costumbres. En buena parte de España, la referencia tradicional es llevarla en el anular derecho. En Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares, se suele situar en el izquierdo.
Esa diferencia ayuda a entender algunas de las combinaciones que encontrarás. La tradición familiar también tiene mucho que decir.
Una de las costumbres más citadas en España consiste en llevar el anillo de compromiso en la derecha desde la pedida y pasarlo a la izquierda al casarse. Así queda libre el anular derecho para la alianza.
Si tu pareja sigue esta costumbre, después de la boda llevará un anillo en cada mano: el compromiso en la izquierda y la alianza en la derecha.
Pero también hay familias que sitúan el compromiso en la izquierda desde el principio, y otras que lo mantienen en la derecha después de casarse, junto a la alianza. Por eso puedes encontrar respuestas diferentes: cada persona puede estar describiendo su propia tradición.
En estas regiones se describe la costumbre de llevar el anillo de compromiso en la izquierda, donde también irá tradicionalmente la alianza.
Al llegar la boda, tu pareja puede pasarlo a la derecha y dejar la alianza en la izquierda, o conservarlo y llevar ambos juntos en el mismo dedo.
También puede mantener el compromiso en la izquierda y colocar la alianza en la derecha, si esa es vuestra costumbre familiar o vuestra preferencia. La región orienta, pero no decide por vosotros.
Esta variedad no es nueva. En Formas y ritos matrimoniales, publicado en 1929, el jurista Jerónimo González describe rituales españoles que colocaban el anillo en distintas manos e incluso en distintos dedos.
El Manual Salmantino de 1532, por ejemplo, indicaba el anular izquierdo para ella y el derecho para él. El estudio también recoge el anillo como promesa de matrimonio en las Partidas del siglo XIII, mientras que, al hablar de su propia época, González señala que en la pedida solía regalarse una pulsera.
Estos testimonios muestran que los usos han variado con el tiempo. Conocer las distintas costumbres puede ayudaros a elegir la que tenga sentido para vosotros.
En Reino Unido y Estados Unidos, el compromiso suele llevarse en el anular izquierdo, siguiendo la tradición, y puede permanecer allí después de la boda, acompañado de la alianza.
En Alemania, la combinación tradicional sitúa el compromiso en la izquierda y la alianza en la derecha. El compromiso puede conservar su mano después de casarse o pasar a la derecha para llevar ambos juntos.
Si tu pareja es de otro país, hablarlo antes de encargar el anillo puede ayudaros a descubrir qué tradición tiene cada uno en mente.
Si tu pareja lleva el compromiso en el dedo donde va a recibir la alianza, puede quitárselo antes de la ceremonia o pasarlo temporalmente a la otra mano, siempre que le quede bien.
Después puede llevarlos juntos o separados. Una disposición tradicional coloca primero la alianza, en la base del dedo, y después el compromiso, hacia la punta. El orden también puede adaptarse al diseño de los anillos y a su comodidad.
Antes de elegir la talla, ten en cuenta en qué mano llevará tu pareja el anillo y si podría cambiarlo después de la boda.
Sus dos anulares pueden tener medidas distintas. El de la mano dominante suele ser algo mayor, aunque no ocurre siempre.
Elige la talla para la mano donde lo llevará durante el compromiso. Si después va a cambiarlo, conviene comprobar también el otro anular y si el modelo admite ajuste.
Si la pedida es una sorpresa y utilizas otro anillo como referencia, asegúrate de saber en qué dedo y en qué mano lo lleva.
La mayoría de nuestros modelos permiten ajustar la talla. Los diseños con piedras alrededor de todo el aro tienen más limitaciones: consúltanos antes de elegir.
→ Cómo saber tu talla · Ver anillos de compromiso
Para muchos de nuestros anillos de compromiso encontrarás alianzas que encajan a la perfección, tanto por la forma del aro como por el tono del metal.
Si quieres saber qué alianzas combinan con el anillo que has elegido para tu pareja, descúbrelas aquí o llámanos al +34 857 880 006. Te ayudamos a encontrar la combinación perfecta.
Referencias históricas: Jerónimo González, «Formas y ritos matrimoniales», Revista Crítica de Derecho Inmobiliario, núm. 60, diciembre de 1929, pp. 913–928. Aulo Gelio, Noches Áticas, libro X, capítulo X.
En España depende de dónde seas. En la mayor parte del país se lleva en el dedo anular de la mano derecha durante el compromiso, y pasa a la izquierda al casarse. En Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares es justo al revés. Las dos costumbres conviven y ninguna es la oficial.
Sí. En Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares es de hecho lo habitual, y en el resto de España hay quien lo prefiere así desde el principio. No existen reglas fijas: el anillo significa lo mismo en cualquiera de las dos manos.
Sí. Lo más extendido es pasarlo a la izquierda para dejarle sitio a la alianza, pero no es obligatorio. Puedes dejarlo donde siempre lo has llevado y poner la alianza en la otra mano, o llevar los dos juntos. Lo único que conviene decidir pronto es en qué mano va a acabar, porque de eso depende la talla.
Lo más habitual es que el anillo del anular derecho sea la alianza y que el de compromiso acabe en la izquierda — aunque en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares sea justo al revés. Dicho esto, muchas mujeres llevan sus anillos donde más les gusta y no hacen caso a ninguna convención. Así que el dedo no siempre cuenta toda la historia.
En la mano derecha en la mayor parte de España, y en la izquierda en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares. Es la costumbre más estable de las dos: lo que más varía es dónde acaba el anillo de compromiso, no la alianza.
Sí. Queda mejor si la alianza es estrecha y los dos anillos comparten metal. La disposición clásica pone la alianza en la base del dedo y el compromiso por delante, pero también aquí decides tú.